viernes, 14 de marzo de 2014
Amor De Tarde - Mario Benedetti
Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.
Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.
Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme “¿Qué tal?” y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.
Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.
Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme “¿Qué tal?” y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.
jueves, 13 de marzo de 2014
Mi último tango – Ana Martos
Deja que esta noche baile contigo,
concédeme este,
mi último tango.
Esta noche, concédeme la dicha
de morir en tus brazos; pues,
juré a la muerte entregarle mi alma.
concédeme este,
mi último tango.
Deja que mi última pieza
sea en tu arrullo; pues,
juré a la muerte entregarle mi alma.
Marca tú, el último compás;
desahúciame de la agonía,
viste de amor mi cuerpo.
Mírame a los ojos y no digas nada,
toma mi mano y bailemos.
Empuña mi cintura y déjate llevar...
aspira los suspiros
entre cortados de mi pecho.
sea en tu arrullo; pues,
juré a la muerte entregarle mi alma.
Marca tú, el último compás;
desahúciame de la agonía,
viste de amor mi cuerpo.
Mírame a los ojos y no digas nada,
toma mi mano y bailemos.
Empuña mi cintura y déjate llevar...
aspira los suspiros
entre cortados de mi pecho.
Esta noche, concédeme la dicha
de morir en tus brazos; pues,
juré a la muerte entregarle mi alma.
miércoles, 12 de marzo de 2014
Dolor - Pere Ll. Mataró
apenas se ven,
pero el dolor sigue presente.
No existe tiempo
para poder olvidar,
el recuerdo ahoga el latido.
Nada ni nadie
puede ocupar el vacío
que siente el corazón.
Las heridas ya han cicatrizado,
apenas se ven,
pero el dolor sigue presente.
martes, 11 de marzo de 2014
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